Fracasa intento de ONU para regular comercio de armas


Las negociaciones en la Asamblea General sobre la elaboración de un primer tratado relativo al comercio de armas convencionales culminaron sin resultados concretos. En tres semanas se reanudan las discusiones.

Luego de su apertura el pasado 2 de julio, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio de Armas finalizó su primer período de negociaciones el viernes, sin la obtención de mayores resultados. Entre los asuntos conflictivos que han hecho del potencial acuerdo un intento frustrado, se encuentra el debate sobre si se debe considerar a la exportación de armas a países inmersos en conflictos como una grave violación de los Derechos Humanos o del Derecho Internacional

La Conferencia supone la culminación de un trabajo de más de 10 años por organizaciones no gubernamentales de todo el mundo a favor de una regulación que permita introducir cierto grado de supervisión del comercio mundial de armas convencionales, armas pequeñas y municiones.

A lo largo de todo el mes de julio tuvieron lugar en la sede de la ONU en Nueva York conversaciones sobre esta  iniciativa, con el propósito de concluir en la suscripción a un Tratado sobre Comercio de Armas legalmente vinculante que prohibiese los envíos de armas a las zonas de conflicto, así como zonas en las que socavan el desarrollo económico y los derechos humanos.

El texto que no llegó a acordarse entre los miembros, preveía que ningún Estado fuese capaz de autorizar una transferencia de armas convencionales cuando exista el riesgo de que se utilicen en menoscabo de la paz y la seguridad.

Además, en otro de los puntos del frustrado Tratado, los Estados se comprometían a presentar anualmente a Naciones Unidas un informe sobre las transferencias del año anterior, lo que permitiría mejorar un instrumento voluntario previamente existente, el Registro de Armas Convencionales, que no incluía a las armas ligeras.

Países como Gran Bretaña, México, Francia y Alemania presionan por una “prueba de balas” -un acuerdo que cubriría la mayor parte de los aspectos relacionados al comercio de armas- mientras que Rusia, China, Irán, Cuba y Pakistán manifiestan se muestran recelosos en torno a la incorporación de cláusulas sobre Derechos Humanos y la inclusión de componentes y municiones.

Por su parte, Estados Unidos anunció el pasado viernes que necesitaba más tiempo para considerar el proyecto  -seis meses, específicamente, hasta dejar pasar las elecciones presidenciales de noviembre- En diciembre de 2006, Estados Unidos ya se había pronunciado negativamente ante la decisión de Asamblea General de las Naciones Unidas de avanzar progresivamente hacia la consecución de un tratado que regulase el comercio de armas.

Asimismo, las negociaciones se vieron interrumpidas durante una semana por la participación de Palestina, que finalmente pudo estar presente como miembro observador pero no interventor, ni con derecho a voto.

Así las cosas, ante la ausencia de avances, los diplomáticos consideraron pertinente reanudar las conversaciones más adelante -en un plazo máximo de tres semanas- o, en su defecto, delegar a la Asamblea General de Naciones Unidas la decisión final en una votación que se celebraría a finales de año y en la que el texto del Tratado sería refrendado por una mayoría de dos tercios, según lo señalado por el diplomático argentino Roberto García Moritán, presidente de la Conferencia.

Tras el fracaso para llegar a un acuerdo, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, admitió encontrarse “decepcionado” por la falta de acuerdo en la negociación. “Es un retroceso tras muchos años de trabajos preparatorios y cuatro semanas de negociaciones”, sostuvo, aunque aclaró que “esto no significa el abandono” en la búsqueda de un Tratado porque los Estados “han aceptado perseguir ese noble objetivo”.

Con este fracaso multilateral, el  comercio internacional de armas, que alcanza 60.000 millones de dólares anuales, carece hasta el momento de regulación. La ONU calcula que hasta 300.000 personas mueren en los conflictos violentos cada año, el 90 por ciento de los cuales son asesinados por disparos de armas pequeñas. Estados Unidos es el mayor comerciante de armamento del mundo, seguido de Reino Unido, China, Francia, Alemania y Rusia.

Más Información:

  • Comunicado de prensa, Secretaría General de las Naciones Unidas [En Inglés]

 

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